César Trejo, director del Observatorio de Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús, en Punto de Partida #474
Repensar los años 50, 60 y 70: cómo el imperialismo gestó y manipuló una guerra entre hermanos: el rol decisivo de EEUU y la OTAN en la manipulación de la insurgencia y la contrainsurgencia.
En la comprensión de la historia y la geopolítica, es central el estudio de las herramientas de los adversarios.
Al contrario de lo que sucede en el «primer mundo», la universidad Argentina no estudia ni la historia ni la geopolítica de las potencias imperialistas. Las Fuerzas Armadas lo hacen marginalmente.
El 24 de marzo, sus significados históricos, no pueden leerse al margen de la influencia del imperialismo, entendido éste como la dominación de los países opresores, sobre los países oprimidos.
En el enfrentamiento entre hermanos suscitado en los años 70, ganó el imperialismo, que azuzó y manipuló una lucha fratricida, aprovechando la falta de visión estratégica de sectores de derecha liberal, e izquierda antinacional.
Más allá de la necesaria lucha por el esclarecimiento de los crímenes amparados por la violencia política de aquellos años y el terrorismo de estado, el estudio y un debate sobre el rol de factores de poder transnacionales en los enfrentamientos de sectores internos, es crucial, para que las nuevas generaciones no repitan los errores del pasado.
«No fueron dos demonios, fueron dos sectores usados y luego descartados por el imperialismo anglosajón, para dejar atrás la Argentina industrial».
Tras el golpe de 1955, EEUU ejerció una notable manipulación en el ejército argentino, convirtiéndolo en una herramienta de sus intereses.
En política internacional, los vínculos no pueden definirse nunca por ideología, sino por los intereses nacionales de cada bando.
El gran error de las FFAA comienza con el abandono de la Doctrina de Defensa prusiana, incorporado por Roca en 1904, para garantizar soberanía.
Al tomar una doctrina de defensa vinculada al poder imperialista norteamericano desde 1955, el Ejército argentino sentó las bases para su actual crisis.
«Los otros responsables de este enfrentamiento funcional al imperialismo fueron las autodenominadas vanguardias iluminadas de los 70».
Las organizaciones político-militares de los 70 malinterpretaron la revolución cubana, centralmente insurgente, no foquista: fue «cocinada» por el Movimiento 26 de Julio, en las ciudades.

