El tema debe ser leído centralmente en clave geopolítica.
El negocio de EEUU es que Argentina desarrolle modelos financieros inviables, como el de Milei. Con el agua al cuello, el usurero puede concretar su verdadero propósito: que Argentina se convierta en una colonia, de modo «irreversible», como afirmó la titular del FMI.
No sólo mediante la dolarización, que es la entrega de la soberanía monetaria a EEUU, dejando en manos de un país extranjero -con intereses políticos enfrentados históricamente a América Latina, a la que sólo aspira a controlar como reserva estratégica de materias primas para sí- el mecanismo de devaluación, que implica un arma de doble filo, ya que las necesidades de ambos países -ejemplo empleo, industria- corren por carriles separados.
La privatización -pero en manos norteamericanas- de empresas estratégicas, como IMPSA, también implica que nuestro país no tenga posibilidad de construir autónomamente sus vehículos blindados para el ejército, deteniendo además por esa vía el desarrollo del estratégico proyecto nuclear CAREM, y la participación del país en el mercado internacional de las turbinas hidroeléctricas.
Ahora, el intento de privatización de Nucleoeléctrica no tiene nada que ver con la «eficiencia», ya que se trata de un sector que funciona bien, pese a los avatares del país. Lo que quiere EEUU es avanzar en la destrucción, paso a paso, de las capacidades tecnológicas argentinas, y su sistema científico.
La implementación de este plan «Morgenthau a la americana», consolida la rapacidad imperialista de EEUU sobre nuestros recursos, y nos aleja de la posibilidad de articular sociedades con los países con los cuales sí tenemos mercados complementarios, a diferencia de EEUU… que compite históricamente con Argentina en el mercado agrícola, y en industria.
Nucleoeléctrica es la empresa a cargo de la operación de las tres centrales nucleares en funcionamiento en el país, Atucha I, Atucha II y Embalse. La medida, que había sido anunciada hace dos semanas por Manuel Adorni, se formalizó con la publicación del Decreto 695/2025 en el Boletín Oficial.
La oposición busca frenar la entrega de Nucleoeléctrica
En contraposición a la medida del Gobierno, la oposición presentó en el Senado -a través de José Mayans, el jefe del bloque de Unión por la Patria, y otros 24 parlamentarios- un proyecto para frenar la venta de la empresa. “Están tratando de armar un negocio y obviamente hay negociaciones que benefician al Presidente y a la hermana”, acusó el presidente de la bancada.
El texto tiene apenas cuatro artículos resolutivos y en el primero se declara “de interés público y estratégico no enajenable el desarrollo nuclear argentino”, mientras que en el tercero se exceptúa a Nucleoléctrica Argentina de los alcances de la Ley Bases, mediante la cual se facultó al Ejecutivo a realizar acciones de venta o cesión de empresas públicas.
En su cuarto artículo, la iniciativa presentada por la oposición plantea dejar sin efecto “todo proceso administrativo iniciado con el objeto de modificar la composición accionaria y/o transformar la naturaleza jurídica de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA)”.
Luis Moro

