Hace algunos días estuvimos en Olivos, Buenos Aires, grabando en la casa del gran escritor santafesino José Luis Busaniche, figura del revisionismo liberal, siguiendo el legado de Juan Bautista Alberdi, pero sobre todo estandarte y albacea del federalismo santafesino, a través de una enorme obra historiográfica.
Pudimos charlar con el Dr. Julio Busaniche, familiar del eminente escritor, quien nos recibió amablemente y nos contó detalles particulares de la vida del historiador en Buenos Aires.
La visita a la casa de «Lucho» Busaniche, como lo llamaban cariñosamente sus hermanos, sobrinos, tíos, estuvo impregnada de ese aire mágico vinculado al reconocimiento del espacio privado de quien, a su modo, trabajó afanosamente por difundir la historia de las mujeres y hombres que construyeron, con paciencia y sacrificio, nuestra querida Santa Fe, nuestra Patria.
Pudimos documentar testimonios y valioso material fotográfico y de archivo para incorporar a nuestro nuevo proyecto documental, que tiene como eje la vida y obra de José Luis Busaniche, quien, según muchos, fue el historiador de mayor trascendencia nacional nacido en nuestra invencible Santa Fe.
Su visión Federal, el impulso de la unión de los argentinos y americanos, impregnadas en las páginas de sus obras emblemáticas como Historia Argentina, aportan luz y trascienden en el tiempo, como guía para este complejo presente.
En tiempos de oscurantismo, es más necesario que nunca comprender nuestra esencia común, para proteger el legado intergeneracional, la Patria. Busaniche, obrero de las letras y de la reconstrucción de nuestro pasado, comprendió como muchos que ninguna civilización puede defenderse sin tres pilares fundamentales: una verdad accesible a la razón, una ética que nos permita distinguir el valor -frente al disvalor- y una conciencia del legado común surgido del sacrificio de nuestros antepasados.
Gracias a quienes nos alientan a trabajar en este proyecto, como aporte del Grupo Cine Documental Federal que integramos al Instituto Artiguista de Santa Fe, y, sobre todo, a la memoria de nuestros antepasados.
Luis Moro

