En ocasión de aprobarse la denominación de «Parque Lineal de la Democracia» en la última sesión del Concejo Municipal, el concejal Carlos Pereira apuntó injusta y erradamente a que esta generación de espacios verdes en terrenos de procedencia ferroviaria sea a costa del potencial de conectividad que brindan los mismos. Esto no es necesario y, de hecho, sería perjudicial para la región.
El concejal llegó a expresar el anhelo de que se termine el circunvalar ferroviario “para que podamos sacar la vía que hoy atraviesa la ciudad”. Una mirada más profunda nos dice que, así como hay calles que cruzan al nuevo parque lineal, la vía y la circulación de un tren metropolitano de pasajeros significaría un servicio útil y necesario para los santafesinos. Sin embargo, el concejal expresa animadversión ante lo ferroviario, desconociendo los beneficios que podría brindarle a la ciudad y la población.
No se trata de una cuestión puntual del concejal aludido, ya que estas afirmaciones no fueron contrastadas por otros ediles, ni debatidas en el recinto.
Tratándose de una cuestión ambiental y urbana, el ferrocarril es un actor clave, y la preservación de las vías, una cuestión estratégica para el futuro de la ciudad. Su capacidad para brindar transporte masivo no es equiparada por el modo automotor y, en materia ambiental, una cultura de transporte público masivo es consistente con la generación de espacios verdes. Eliminar las vías y depender de los medios automotores y vehículos particulares sería contrario a esto.
¿Cómo se pretende descomprimir las avenidas sin una alternativa superadora? Santa Fe tiene el beneficio de los corredores ferroviarios para satisfacer la conectividad urbana y metropolitana, que en su mayor parte son recuperables. Esto no se hará de un día para el otro, pero necesitamos que los representantes de la ciudadanía se comprometan a mejorar nuestro futuro, y no sólo a pensar en lo inmediato.
Claro que, para la política, proyectar el funcionamiento de una red de metro ligero para Santa Fe es más complicado que proyectar donde poner algunos bancos y faroles. No obstante, es trabajo de la política convertir las vías ferroviarias en una solución de transporte. Están dadas las condiciones. Aún desde las asociaciones que están en el trabajo de establecer corredores verdes urbanos, se plantea la necesidad de «corredores bio-ferroviarios», donde el tren y el corredor verde convivan, reconociendo la importancia de este transporte para los ciudadanos y el ambiente.
Poner una red ferroviaria en marcha, al servicio de la ciudadanía, demanda un trabajo paulatino. La primera línea de acción con que contamos los santafesinos son nuestros concejales, que deberían velar por los intereses de los vecinos. Por eso es imperativo que consideren que un proyecto ferroviario en las vías urbanas es un mejorador para el sistema de movilidad, y no un problema. De nuestra parte, hemos elaborado una propuesta de desarrollo que cursa en el concejo con el expediente CO-0062-01837714-3. El aporte de las asociaciones y los vecinos existe. Necesitamos que los concejales tomen la posta y proyecten transporte sobre nuestra red ferroviaria.
7 de junio de 2025
Agrupación Santa Fe en el Tren
(La foto que ilustra esta publicación es del servicio Tren de las Sierras en 2025, que funciona en Córdoba, en un esquema que podría implementarse en la ciudad)

