Si la máxima del fascismo, Benito Mussolini, es «todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado», podemos colegir, de las declaraciones de Milei, que la máxima de su libertarismo, minarquismo, anarcocapitalismo, es: «Todo en el mercado, nada fuera del mercado, nada contra el mercado».
Ese es «el rumbo» que tal vez insatisfechos con la praxis, están dispuestos a sostener.
La praxis, en retiro del Estado, es militante: desfinanciación pública de PAMI, Andis, Conicet, Universidad, rutas, salarios de salud, seguridad, defensa, y el equilibrio fiscal sometido a la tortura de la contabilidad creativa o a la caída de la recaudación: una tormenta que se lleva puesta a la licuación ejecutada a partir de una devaluación mayúscula que, la inflación de Milei, hace tiempo agotó.
Mientras tanto, opacidad informativa debilitando a la oficina presupuestaria del Parlamento.
Es que la bitácora no registra que en el tránsito haya algo maduro qué celebrar.
Lo grave es que la causa tal vez no es la impericia, sino el rumbo por el que vamos.
Carlos Leyba. «Rumbo», El Economista, 9 de septiembre

